De nuevo la «vuelta al cole«. 

Los primeros días, los correspondientes a septiembre, los niños los toman como si se tratara de un periodo de adaptación. Volver a ver a los compañeros, a los profesores, a comer un bocadillo en el recreo, a colocar la cartera, forrar los libros, pasar los horarios a limpio, de nuevo acostumbrar a los cuerpos a madrugar y a no trasnochar,…Cuesta un poco empezar, pero una vez que se retoma el ritmo, todo es semejante a los cursos anteriores. 
En el CEO MIguel Delibes durante el mes de septiembre consiguieron superar la fase de adaptación, pero notaban cómo los dedos estaban aún en letargo. Faltaba un detalle para poder continuar igual que el curso pasado. 
Los alumnos de 4º. 5º  y 6º de Primaria, y aquéllos que ya estudian 4º de ESO, participaron el pasado curso en el Proyecto Dedos, y, por consiguiente, tuvieron cada uno de ellos una tableta digital durante todo el año. 
Sus dedos se habían acostumbrado a ellas, y, lo que es más importante, su forma de trabajar en el aula era diferente. Y, a pesar de que el periodo de adaptación al nuevo curso lo hubieran superado, no podían comenzar sin una de sus herramientas fundamentales: las tabletas.
Y llegó el momento que esperaban. No les importaba la vuelta al cole, si las condiciones eran las mismas que cuando se fueron en junio. 
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El día 2 de octubre, en presencia de sus padres, entregamos las tabletas tanto a los niños como a sus profesores, y con ellas, muchos sueños que conseguirán hacer realidad a lo largo del curso. 
Un detalle importante que no quiero olvidar. A pesar de que es el cuarto año que llevamos a cabo este proyecto, sus ojos brillaban más que las pantallas de los equipo. 
¿Será la magia de la educación, que hace que se desprenda luz cuando se aprende con ilusión?